01-07-2020

Caldillo de Congrio

  • Congrio
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El clima frío es una invitación abierta para disfrutar de deliciosas sopas y caldos. Esta es la receta de un plato clásico con congrio, un pescado que abunda en nuestra costa. El famoso autor chileno Pablo Neruda incluso escribió sobre ello en su "Oda al Caldillo de Congrio" (reproducido al final de la receta). Su preparación es muy sencilla y su sabor es delicioso.

Caldillo de Congrio


Ingredientes

  • 1  Filete de Congrio dividido en 6 filetes
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cebolla, cortada en cuartos
  • 1 manojo de perejil
  • 3 dientes de ajo picados
  • Sal y pimienta para probar
  • Jugo de 1 limón
  • 2 cucharaditas de orégano
  • 1 cucharadita de ají
  • 2 cebollas, en rodajas
  • 2 cucharadas de aceite
  • 6 Cucharadas de mantequilla
  • 1 zanahoria en rodajas
  • 3 tomates pelados y picados
  • 1 lata de salsa de tomate
  • 1/2 pimiento rojo, en juliana
  • 4 papas peladas y en rodajas
  • 2 tazas de vino blanco
  • Cilantro, al gusto y como guarnición

Instrucciones

  1. En una olla de agua sazonada con la hoja de laurel, cebolla, perejil y 2 dientes de ajo, cocina a fuego lento la piel, las aletas y la cabeza del pescado durante 2 horas. Agrega más agua si es necesario. Colar y guardar el caldo.
  2. Sazona el pescado con sal, pimienta, jugo de limón, 1 diente de ajo, una pizca de sal, orégano y salsa de chile. Dejar marinar durante 1 hora.
  3. En una olla, saltea las cebollas con aceite y mantequilla. Agrega las zanahorias, el ajo, los tomates, la salsa de tomate y el pimiento.
  4. Agrega el caldo caliente, las papas y el vino blanco. Agregue el pescado y cocine a fuego lento durante 15 minutos. Retírelo del calor.
  5. Sirve inmediatamente. Agrega 1 cucharadita de mantequilla a cada porción y adorna con cilantro.

ODA AL CALDILLO DE CONGRIO
EN 
el mar
tormentoso
de Chile
vive el rosado congrio,
gigante anguila
de nevada carne.
Y en las ollas
chilenas,
en la costa,
nació el caldillo
grávido y suculento,
provechoso.
Lleven a la cocina
el congrio desollado,
su piel manchada cede
como un guante
y al descubierto queda
entonces
el racimo del mar,
el congrio tierno
reluce
ya desnudo,
preparado
para nuestro apetito.
Ahora
recoges
ajos,
acaricia primero
ese marfil
precioso,
huele
su fragancia iracunda,
entonces
deja el ajo picado
caer con la cebolla
y el tomate
hasta que la cebolla
tenga color de oro.
Mientras tanto
se cuecen
con el vapor
los regios
camarones marinos
y cuando ya llegaron
a su punto,
cuando cuajó el sabor
en una salsa
formada por el jugo
del océano
y por el agua clara
que desprendió la luz de la cebolla,
entonces
que entre el congrio
y se sumerja en gloria,
que en la olla
se aceite,
se contraiga y se impregne.
Ya sólo es necesario
dejar en el manjar
caer la crema
como una rosa espesa,
y al fuego
lentamente
entregar el tesoro
hasta que en el caldillo
se calienten
las esencias de Chile,
y a la mesa
lleguen recién casados
los sabores
del mar y de la tierra
para que en ese plato
tú conozcas el cielo.

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